Ni tu agosto ni mi agosto: cómo se reparten (de verdad) las vacaciones de verano en la custodia compartida
Trae causa de : hace unos días me llamó una cliente con custodia compartida por semanas. Todo razonablemente en paz —dentro de lo que cabe— hasta que llegó junio. Ella había reservado la segunda quincena de agosto para irse con los niños a la Península. Él, sin saberlo, los había apuntado a un campamento exactamente en esas mismas fechas. Y ahí estábamos: dos adultos perfectamente capaces de coordinarse durante todo el curso con el colegio, las extraescolares, los cumpleaños, las mochilas y las citas médicas, bloqueados por quince días de agosto. Si os suena, seguid leyendo, porque no es un caso raro. Es, más o menos, el caso de todos los meses de junio. Lo primero: mirad el convenio. Sí, ese que firmasteis y que probablemente no habéis vuelto a abrir. La mayoría de los convenios reguladores y sentencias dicen algo sobre las vacaciones escolares. Lo habitual es que julio y agosto se repartan por mitades o por quincenas y que se establezca quién elige primero en caso de desacuerdo: el p...