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Mostrando entradas de julio, 2015

Sobre la identidad: yo era "La Legalista"

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Como os comentaba en mi post anterior, he descubierto que ha procedido a la inscripción del seudónimo que he utilizado estos últimos tres años. Como buena  legalista  me he puesto a estudiar las causas de oposición que establece la Ley de Marcas, pero ha resultado infructuoso: si no está registrado, sólo puedes oponerte cuando se trata de seudónimos o marcas de reconocido prestigio. Me gustaría que ese fuera mi caso, pero no es así.  ¿Por qué no registré " La Legalista "? La verdad es que nunca viene bien gastarse los 150€ -más o menos- que cuesta la inscripción. Sí, un error, porque te protege durante 10 años. Pero la verdad es que no se me ocurrió que nadie pudiera utilizarlo, por aquello de que pones "La Legalista" en Google y el primer resultado que obtienes es el de este  blog . No digo que lo hayan copiado, porque varias personas pueden tener la misma idea, pero una vez la tienes, una vez se te ocurre el nombre de un proyecto, dime, ¿qué es lo primero...

Nombres comerciales, seudónimos, marcas...

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Hoy he descubierto que se ha solicitado el registro de la marca "La Legalista". Se trata de un despacho jurídico. Estoy realmente triste porque para oponerme a la inscripción tendría que solicitar yo misma el registro de la marca (144'58€) y pagar una tasa (43'70€). Para mí "La Legalista" tiene una historia, un significado y no es sólo un nombre. Era, y sigue siendo, un sueño, un compromiso, un ideal. Era y soy yo. Así, sin más.  Así que quizá en breve detrás de "La Legalista" no esté Yaiza Navarro. Esa cara femenina, enmarcada, con gafas, no soy yo. Sólo quería que lo supierais.

Los mínimos en un contrato de arrendamiento de vivienda

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¿Estás pensando en arrendar una vivienda, el arrendador te ha puesto un contrato delante y no sabes si está bien o no? Si son muchas las dudas, lo mejor es consultar con un profesional, quien seguramente podrá resolverlas en una sola consulta y por un precio ajustado. Firmar un contrato con la tranquilidad de conocer tus derechos y obligaciones es muy importante, sobre todo porque puede evitarte problemas innecesarios, además de colocarte en una situación de igualdad. Normativa: los contratos de arrendamiento están regulados por la Ley de Arrendamientos Urbanos , recientemente modificada. La Ley establece unos mínimos y las cláusulas que la contradigan en perjuicio del arrendatario -tú- se tienen por no puestas. Así que no hay que tener miedo. Duración mínima:  se puede establecer el plazo que sea, pero si es inferior a tres años, el contrato se prorrogará forzosamente por plazos anuales hasta los tres, salvo que el arrendatario -tú- manifieste con 30 días de antelación su deseo d...